viernes, 29 de noviembre de 2013

Gaboto en la historia paraguaya

LA EXPEDICION DE SEBASTIAN GABOTO EN LA HISTORIA DE PARAGUAY.

Prof. Ricardo N. González





Pueblos originarios del GRAN CHACO o PARAGUAY


En el presente artículo trataré de trazar a grandes rasgos el escenario étnico-lingüístico y cultural que encontró al expedición de Sebastián Gaboto cuando en diciembre de 1527 partió hacia el norte del fuerte Sancti Spíritus,. Remontando el río Paraná en busca de las Sierras de la Plata. En ese viaje (narrado por un tripulante-cronista llamado Luis Ramírez) la expedición dá cuenta de los actuales territorios de Entre Ríos, Santa fe, Corrientes, Chaco y también de la región fluvial paraguaya en torno a los ríos PARAGUAY, BERMEJO y PILCOMAYO. En la historia del Paraguay aparece éste hecho mencionado en una vasta bibliografía.
En el Gran Chaco, territorio de bosques claros y montes bajos que se extienden desde la cordillera de los Andes hasta el Paraguay, a ambos lados de los ríos Salado, Bermejo y Pilcomayo y sobre la margen derecha del río Paraguay, a la llegada de los españoles, se hallaban ubicadas varias naciones aborígenes, cuyas condiciones etnográficas eran parecidas a los habitantes de las praderas norteamericanas.
Los habitantes del Gran Chaco, llamados también pámpidos, eran todos cazadores - recolectores - pescadores agrupados en numerosas etnias y divididos en seis familias lingüísticas, aunque similares en muchos aspectos porque pertenecían al período paleolítico; sus diferencias se hallaban marcadas esencialmente por sus características culturales y su lengua.
No había en el Chaco tribus organizadas, sino solamente agrupaciones mayores o bandas compuestas de 50 a 200 almas, las que se componían de comunidades familiares. Algunas parcialidades se organizaban en clanes y el número variaba según el grupo, por ejemplo entre los Chamacoco eran el del "oso hormiguero", el del "pato real", el del "loro" el del "jaguar", el del "avestruz", el del "mono" y el del "carancho". Estas bandas tenían sus límites definidos de cazadores o pesqueros, indicados generalmente por los ríos y riachos. La trasgresión de estos límites significaba una acción bélica.
El jefe de estas bandas era esencialmente el hombre más hábil en la caza y el de más "coraje". Si perdía estas cualidades, perdía también la jefatura. Gozaban de mayor prestigio y su cargo pasaba por herencia al hijo mayor.”. ( MARY MONTE DE LÓPEZ MOREIRA: HISTORIA DEL PARAGUAY en Portal Guaraní)
La expedición de Gaboto entró en contacto con algunos de éstos pueblos. Para mayor comprensión agrego el siguiente cuadro que contiene familia lingüística, etnia y ubicación geográfica de aquellos pueblos que halló el marino veneciano en su viaje hacia el Paraguay.


Familia Lingüísticas
Etnia
Región Geográfica
LOS GUAYCURU Mbayá, payaguá, toba, abipón, mocoví, yaperú, guatata Ocupaban desde tiempos muy remotos el área del Gran Chaco
LOS MATACOS Chulupí, chorotí, guismay Vivían sobre ríos Parapití y Paraguay.
LOS COCHABOT-ENIMAGA Maká, enimagá Zonas sobre ríos Bermejo y Pilcomayo

Sin lugar a dudas la principal famila lingüística-cultural de la región del litoral chaqueño para el año 1528 eran LOS GUARANIES:

La familia lingüística Tupí - guaraní era una de las más importantes que habitaba la región meridional de América del Sur, durante el siglo XV. Sus dominios se extendían desde el sur del Río Amazonas hasta las islas del Río de la Plata y desde el Río Paraguay hasta las costas del Océano Atlántico. Estos territorios que albergaban a diversas etnias pertenecientes a la misma familia Guaraní se denominaban "Guaras". Cada 50 a 60 familias se hallaban agrupadas en grandes chozas comunales, construidas de troncos, ramas y techos de paja. Estas recibían el nombre de tapyi. Tres a cuatro tapyi formaban una tava, la que se hallaba protegida exteriormente por empalizas. El conjunto de varias lavas formaba una nación o pueblo. Cada lava era comandada por un jefe o cacique llamado mburuvichá el cual era electo por un consejo de ancianos que tenía la facultad de resolver los casos de peligro que atentaban contra la comunidad, sus decisiones debían ser acatados por el cacique, pero el verdadero poder radicaba en el shaman. En caso de guerra, los ancianos de la tribu elegían a un guerrero más distinguido, para conducirlos.
Es interesante señalar que todos los pueblos aborígenes del Chaco y de los guaraní tenían un shaman. Este era una especie de sacerdote o hechicero que suponía tener poderes sobrenaturales para sanar enfermos, adivinar e invocar a los espíritus. Era el intermediario entre las divinidades y el pueblo. Entre los guaraní estos shamanes se llamaron payé.
Al jefe guaraní lo sucedía su hijo mayor, a menos que hubiera otro más fuerte en la familia. En algunas pocas ocasiones también, estos jefes fueron sucedidos por sus hijas mujeres.
Las tavas que albergaban a las familias, eran completamente independientes unas de otras y sólo se unían para hacer la guerra a un enemigo común, es más, los indígenas tenían completa libertad para abandonar su tava y unirse a otra, siendo quizá ésta una de las razones por la que los guaraní no hayan llegado a estructurar una organización política más fuerte. La sociedad guaraní era patrilineal, nucleados en familias en donde el padre era la máxima autoridad. El parentesco se transmitía solo en línea paterna razón por la cual los varones no podían contraer matrimonio con las hijas de sus hermanos pero sí con las de sus hermanas.
Los matrimonios eran concertados por los padres cuando los hijos eran pequeños pero para que puedan celebrarse era obligatorio, para el varón, haber participado en una guerra y para la mujer llegar a la pubertad momento en el cual era rapada y tatuada en el vientre y los pechos, una vez crecido el pelo y cicatrizada las heridas eran entregadas al esposo.
Si bien por lo regular, eran monógamos, pero cuando los medios de subsistencia lo permitían los varones podían tener varias esposas, especialmente los caciques recurrían a esta práctica debido a que con frecuencia las otras tribus les obsequiaban mujeres con quienes se unían en matrimonio sellándose así una alianza basada en el parentesco.
Una particularidad muy interesante y que difería con las costumbres de los chaqueños fue que los guaraní rechazaban el aborto. Por otra parte, no permitían el incesto y el adulterio. También respetaban a los ancianos y tenían muy en cuenta los consejos de las ancianas.
La división de las edades entre los varones y las mujeres de casi todas las naciones guaraní igualmente resulta muy peculiar. Hasta los 7 años a los niños se los llamaba "cunumí", de 7 a 15 años "mitá", de 15 a 25 "mitá - cariay" y "caraí", a los hombres que pasaba los 25 años. A los 45 años era un "tuyá" un anciano, no en el sentido de vejez, sino porque había llegado a poseer toda la sabiduría a esa edad.
La mujer recibía las siguientes denominaciones: mitakuñá era el nombre que utilizaba para referirse a las niñas, kuñataí decían a las adolescentes, kuñacarai a las señoras y guaimí a las ancianas.
En líneas generales la mujer se dedicaba al cuidado de la casa y de la chacra, preparaba los alimentos y se encargaba de su familia. Su talento artístico se observa en las manufacturas que hasta el presente subsisten, como los cestos de juncos, vasijas de cerámica cocida, fajas, vinchas y penachos de pluma que preparaba a los guerreros a quienes acompañaba a los campos de batalla a fin de proveerles de agua y otras necesidades.
La mujer guaraní era considerada como objeto de gran estimación. Ella servía como valor de cambio económico especialmente en las transacciones comerciales.
Una mujer podía valer unas cuantas pieles o carne de caza o varios juegos de adornos de plumería.
La mujer era muy apreciada pues ella significaba:
a) Bien económico (valor de cambio en el comercio con otras parcialidades)
b) Era la que trabajaba en el kokué ya que el hombre cazaba, pescaba y guerreaba.
c) Era la encargada de realizar los trabajos artesanales de cestería y alfarería
d) Procreaba y cuidaba de sus hijos.
Por estos cuatro motivos ella era muy apreciada tanto por la nación guaraní, como por los indígenas del Chaco.
Las tava se hallaban rodeadas por enormes troncos de árboles que alcanzaban hasta 3 metros de alto. Los tapyi, las cabañas comunales, tenían cinco metros de ancho y 50 de largo. Ellas albergaban a varias familias, las que vivían en completa promiscuidad. Los materiales utilizados para la construcción eran troncos, palos, ramas, tacuaras, lianas, hojas, fibras, arcillas etc. En muchas comunidades los indios andaban completamente desnudos, en tanto que en otras utilizaban cierta indumentaria para cubrir partes del cuerpo y las mujeres usaban una prenda de algodón en forma de bolsa que les cubría desde el pecho hasta las rodillas, llamado typoi. Los atuendos generalmente fabricaban de cuero, algodón o fibra vegetal. La caza, la pesca, la recolección y la agricultura eran actividades normales en la vida de estas comunidades. En cuanto a la caza, ella era realizada en forma individual o colectiva, poseyendo los cazadores una gran cantidad de amuletos que les ayudaban a tener éxito y al igual que la pesca era exclusividad del varón. Pescaban usando sus arcos y flechas o arpones, también las redes fueron de gran utilidad en este menester. La recolección era una labor preferentemente desarrollada por las mujeres quienes, recogían casi todos los tipos de frutas, raíces, semillas, granos, etc.
Para el cultivo, los guaraní preparaban las tierras para sus siembras casi siempre en el bosque; utilizando el método de desmonte y quemazón conocido como "el rozado", utilizaban el "Ybyrá  jhacuá", consistente en una estaca puntiaguda endurecida a fuego para perforar la tierra a los efectos de sembrar los granos. Conocieron el maíz en sus cinco variedades; seis variedades de batatas; el curapepé, el andaí, el tayao, el cumandá, la pacobá, el manduví, el pety, el mandiyú con capullos blancos y rojizos. También el tacuapí que les servía para astas de sus flechas. Elaboraron el Ca-á que consumían en infusiones.
No se sabe por qué procesos agrícolas obtuvieron 24 variedades de la mandió, originariamente venenosas, pues contenía arsénico, de ahí su nombre Yuca, pero que ellos la trataron de tal forma que servía juntamente con el maíz el principal alimento para de toda la familia guaraní. Los guaraní no tenían mucho apego a las cosas materiales, a las glorias terrenales, a la prosperidad económica debido a que para ellos lo realmente importante era la vida después de la muerte.
Creían en un ser supremo, creador de todo cuanto existe en el universo y no ocupaba un lugar, no tenía forma ni nombre; por ello es que los guaraní no tenían ídolos y no vieron la necesidad de construir templos.
La historia de la conquista y colonización de Paraguay comenzó con la “fracasada expedición de Solís” quien en 1516 descubre el río de la Plata. Si bien fracasó por no encontrar el paso interoceánico llevó a otras tierras las noticias de la existencia de una región de grandes riquezas que comenzó a denominarse SIERRAS DE LA PLATA, PAIS DEL REY BLANCO o EL DORADO. (Historia del poblamiento del Paraguay, introd.)
El primer encuentro documentado entre guaraníes y europeos fue entre 1524 y 1525 cuando arriba por tierra, desde las costas del Brasil, Alejo García. Este era un sobreviviente de la expedición de Solís que después de oír sobre las riquezas existentes hacia occidente organizó una expedición y penetró por tierra en territorio paraguayo.Llegó hasta los límites de Perú, recolectó un importante botín de oro y plata pero al regresar fue asesinado por tribus locales a finales de 1525 que hasta ese momento habían sido sus aliadas.
En 1525, Alejo García pisó las tierras que luego vendrían a constituir el Paraguay de quien se presume no trajo dinero, pues era uno de los sobrevivientes de la expedición de Solís. Sebastián Gaboto, quien llegó por agua en 1527, sin embargo, comerció con los indios, quienes tenían pequeñas alhajas traídas del Perú, y pudo haber sido esa la primera vez que corrió moneda en región. (sitio HistoriadelParaguay.com)
Así en la historia paraguaya aparece con la distinción de DESCUBRIDOR DEL PARAGUAY POR TIERRA don Alejo García.
Pero en esa misma historiografía surge la figura de SEBATIAN GABOTO con el título de DESCUBRIDOR DEL PARAGUAY POR AGUA. Transcribo del libro Historia del poblamiento del Paraguay del historiador Ignacio Tellesco, los conceptos vertidos al respecto en la página 12.
“Hijo de Juan Gaboto famoso explorador genovés. Nacido en Venecia en 1479. Gaboto fue el primer europeo en decidir explorar a conciencia el estuario del Plata. Gaboto estaba navegando a Oriente en 1526 cuando tuvo noticias de las riquezas metálicas y las hazañas de García y decidió, cambiar su rumbo y lanzarse en búsqueda de las riquezas.
Gaboto llevó sus naves hacia el “río de Solís” (o de la Plata), exploró el estuario del Paraná, navegó por el río Paraná, fundó el primer fuerte, cerca de Rosario al que llamó SANCTI SPIRITUS (hoy Puerto Gaboto).
Continuó aguas arriba, remontando el Paraná hasta unos 800 km más, más allá de la confluencia con el Paraguay, siempre por el Paraná.
Cuando la navegación se tornó dificultosa, Gaboto retrocedió no sin obtener algunos objetos de plata que los indios del lugar afirmaron que venían bien lejos de una tierra al oeste. De ese modo Gaboto decidió abandonar su ruta por el río Paraná y entrar al RIO PARAGUAY, ya en 1528, siendo por lo tanto el descubrido del Paraguay por vía fluvial.
Aproximadamente 40 km debajo del sitio de Asunción, Gaboto encontró una tribu guaraní con posesión de objetos plateados, quizás algunos de los despojos del tesoro de Alejo García, creyendo haber encontrado la ruta hacia las riquezas de Perú.
Gaboto nombró al río Paraguay como RIO DE LA PLATA, aunque hoy el nombre solo se aplica al estuario donde sus orillas se encuentra la ciuad de Buenos Aires.
Así tanto la expedición de Alejo García como la de Sebastián Gaboto fueron no solo las dos primeras entradas firmes de españoles en territorio del Río de la Plata sino también las que primero pisaron y vieron para Europa los territorios del Gran Chaco Paraguayo. Otro hecho para agregar en nuestra historia gabotera no?


martes, 26 de noviembre de 2013

SEBASTIAN GABOTO:

PRIMER EUROPEO EN PISAR LA PROVINCIA DE CORRIENTES.

Prof. Ricardo N. González.


Hace ya varios años escribí un artículo en la Revista Raíces Argentinas donde daba cuenta de éste dato histórico. Hoy puedo ofrecer algunos elementos más que permitirán a todos los gaboteros no solo seguir conociendo su patrimonio histórico sino comprender mejor la expedición de Sebastián Gaboto, que no se agota en la fundación del fuerte Sancti Spíritus como hecho trascendente sino que tiene implicancias regionales y continentales, ya que a su regreso puedo elaborar un mapamundi con los datos de los lugares visitados.

Como verán en primer lugar no defino a éste hecho como “descubrimiento” como lo han hecho varios historiadores. Esto parte de mi convicción profunda de que estos territorios ya habían sido descubiertos por el hombre y estaban habitados desde miles de años antes de la llegada de Gaboto. Salvada ésta cuestión interpretativa, desarrollaré una serie de documentos que darán cuenta de la llegada de la expedición gabotera al actual territorio correntino.

La provincia de Corrientes abarcaba la región que los guaraníes, antiguos habitantes de la zona, denominaban Taragüí (lagartija, por la abundancia de ellas en el territorio). Es difícil determinar exactamente de cuando data la población de este territorio por los guaraníes nómadas, pero es probable que llegaran a él, siguiendo los cursos fluviales, a mediados del I milenio a.C., tras la escisión que separó a los tupí hablantes de ñe'engatu de los guaraníes propiamente dichos.
Los primitivos correntinos se establecieron a lo largo de la costa del Paraná, formando comunidades seminómadas, que perdurarían hasta bien entrada la época colonial. Mantuvieron relaciones hostiles con otros de sus habitantes, los belicosos charrúas (pámpidos), que luego dieron origen a la provincia de Entre Ríos en la Argentina y a la República Oriental del Uruguay.
En tiempos anteriores a la llegada de los españoles, una parte del territorio correntino estaba poblado por indígenas que los guaraníes llamaban gualachíes, que parecen haber sido una fracción de los yaros. Éstos eran una rama de la etnia káingang y ya habían sido expulsados hacia el este del río Uruguay para la época de la llegada de los conquistadores”. (Melià, Bartomeu. (1993).El guaraní conquistado y reducido)
Como vemos el escenario étnico de Corrientes era complejo por la cantidad de parcialidades existentes, y más se complejiza cuando la nación más importantes LOS GUARANIES se subdividen y comienzan a expandirse territorialmente.
En el pasado su subdivision de acuerdo al territorio que ocupagan era la siguiente:

Guaraníes de las islas o Chandules: se establecieron en las islas del Delta del río Paraná y en ambas costas.
Guaraníes del Carcarañá: en la actual provincia de Santa Fe, en la desembocadura del río Carcarañá.
Guaraníes de Santa Ana: los denominaron así los españoles por hallarlos en la región llamada Santa Ana, en el norte de la actual Corrientes.

Se distinguían tres grupos con características dialectales;

1.- El amazónico que habla de ñe engatú ( lengua hermosa o pulida ).
2.- El Tupí o Tupinambá ( guaraní de la costa atlántica ).
3.- El grupo caracterizado por hablar el avañe-é (lengua del hombre ), que comprende los dialectos del Paraguay , Bolivia , Argentina y sur de Brasil, emparentados entre sí.

Vivían en aldeas, en tribus que ocupaban en los claros de la selva, las familias vivían en casas comunales que tenían su jefe , este tenía su aposento en el centro de la cabaña, que era larga hasta 60 metros, de una sola pieza donde cabían de 60 hasta 120 personas, los jefes de las casa comunales formaban el consejo de jefes, en el que eran tratados y resueltos los principales problemas de la comunidad, la aldea estaba dirigida por un jefe político llamado Mburubichá, y un jefe religioso llamado Shaman , la familia y el matrimonio constituían el núcleo básico de la sociedad. (Historia de la Provincia de Corrientes publicado en portal SOLO CORRIENTES)
LA EXPEDICION GABOTERA:
El marino veneciano Sebastián Caboto firmó una capitulación con Carlos V, por la cual se comprometía a cruzar el estrecho de Magallanes y llegar a las Molucas, para cargar sus bodegas con especias y piedras preciosas.
Once largos años habrán de transcurrir en las desoladas costas, antes que otra armada española se presentara en elrío de Solís. El paso entro ambos océanos había sido descubierto, por fin, por Magallanes, en 1520, y por allí habría de pasar Sebastián Caboto, de acuerdo a la capitulación celebrada con el rey Carlos V, para llegar hastalas tierras de Tarsis y Ofir y el Catayo Oriental y Cipango”.
Después de muy prolongados preparativos, la armada de Caboto partió finalmente de San Lúcar de Barrameda, el 3 de Abril de 1526.
Componían la expedición algo más de 200 hombres, repartidos en tres naos (Santa María de la Concepción, Santa María del Espinar y La Trinidad) y una carabela. Se trataba de una expedición muy bien provista en gente y materiales. Venían hombres de armas, calafates, carpinteros, alguaciles, cirujanos, lombarderos, herreros, veedores de los armadores y no menos de 50 tripulantes, en carácter de marineros, pajes, criados y grumetes. También la integraban unclérigo de la armada”, un escribano de la armada, un tesorero y tres contadores.
El capitán general era Sebastián Caboto, quien ejercía, en ese momento, el cargo más alto en España en esta materia:piloto mayor del rey, algo así como un ministro de Marina de nuestros días. Hijo de navegantes, se consideraba a sí mismo como veneciano.
Delgado, con una barba blanca, en punta, que le cubría el pecho, siempre vestido de negro, parecía mago... Había vivido largos años en Inglaterra, en España y otros países, intimando con reyes, navegantes, aventureros, cosmógrafos y astrólogos... Hablaba, como si hubiera sido su idioma, el inglés, el italiano, el genovés, el portugués. Entendía la jerga de los marineros levantinos, el griego y el latín”.
Ese compromiso asumido con el Rey de España fue desobedecido cuando llega a las costas del Brasil y se entera, por boca de náufragos, que existen muy cerca de allí grandes riquezas. Y que el ingreso a ellas es por un gran río al que denominan RIO DE SOLIS y que Gaboto luego llamará Río de la Plata. Así cambia de dirección y se interna en el actual territorio Argentino, fundando el fuerte de Sancti Spíritus el 9 de junio de 1527 (según calendario Gregoriano) o el 27 de febrero (según calendario juliano). Lugar donde permanecerá su tripulación durante 823 días pero él se dedicará intensamente a buscar el camino hacia las riquezas, vías río Paraná hacia el norte y río Carcarañá hacia el oeste.
El 23 de diciembre de 1527, vísperas de Navidad, partieron en la galeota “Santa Catalina” al mando de Gaboto y Juan Alvarez como piloto, y en el bergantín “San Telmo” al mando de Miguel de Rifos y piloteado por Antonio Montoya, para explorar el río Paraná. Como expedicionarios se eligió a lo más granado del fuerte, a saber, gentilhombres, veedores y armadores. En total fueron convocados 130 hombres.
Es importante destacar que la ruta de navegación que siguieron fue por el río Coronda conocido como “río grande”. Recién se distingue con otro nombre, “río de Ayolas”, con la llegada de Pedro de Mendoza. El Coronda es en realidad un brazo del Paraná que se desprende del cauce principal para entrar nuevamente en él, con la particularidad de participar en la formación de la laguna de Coronda, conocida así por haber sido habitat de los indios Corondá. El brazo es fuerte y largo y al volver a su lecho madre lo hace a bastante distancia de la desembocadura del Carcaraña. De modo que este río constituye sólo un cambio de la ruta principal por una secundaria transitable para orillar Santa Fe.
Transcurrido el tramo del Coronda, el día 1 de enero de 1528 navegan junto a una isla que llamaron de Año Nuevo, luego conocida como Isla de los Pájaros y que en la actualidad ya no existe (en cercanías de La Paz). Se calcula que las naves avanzaban normalmente a razón del promedio de una legua y media por día. (algo más de 8 km por día).
A mediados de enero de 1528 se detuvieron en la isla de las garzas y luego pasaron en cercanías de una tribus de indios mepenes (aproximadamente entre el río Santa Lucía y Corrientes).
Llegaron hasta la desembocadura del río Paraguay en el que no se internaron sino que siguieron el curso del Paraná hasta llegar a un lugar que llamaron “Santa Ana” (26 de febrero de 1528), ahora Itatí, provincia de Corrientes. Allí permaneciero 30 días y recibieron noticias que para llegar a la Sierra de la Plata debían remontar el río barriento (Bermejo). Algunas versiones indican que durante ese tiempo de realizaron algunas travesías pasando Itá Ibaté y los saltos de Apipé impedieron la navegación (actual Yaciretá). Desandaron el Paraná y mientras Gaboto se quedó en la desembocadura del Paraguay (31 de marzo de 1528) Miguel de Rifos ingresó en este río. Al llegar a la entrada del Bermejo los indios agaces les tendieron una emboscada y mataron a 18 tripulantes inclusive al capitán Rifos y al tesorero Gonzalo Núñez de Balboa, hermano del descubridor del itsmo de Panamá y a su hermano Juan. El hecho habría ocurrido por una traición del lenguaraz Francisco del Puerto, del cual a partir del hecho nunca más se supo nada. De allí regresaron a Sancti Spíritus. (Soler Amadeo: Historia de Puerto Gaboto siglo XVI)
Sobre la llegada de Sebastián Gaboto a territorio correntino quiero dejarles una versión poco conocida que la vincula a la devoción que en la región litoraleña se tiene por la Virgen María.
Sebastián Gaboto de origen veneciano, pero al servicio de la corona española llegó con su expedición al Río Santa María en 1527. Dos de sus cuatro naves tenían advocación mariana: La Concepción y Santa María del Pinar. El célebre explorador colocó su empresa bajo el patrocinio de Nuestra Señora del Rosario, y al entrar en aguas del Paraná la proclamó Patrona del Gran Río, que por primera vez surcaban buques cristianos. Y aquí deseo expresar que las ciudades más antiguas de este importante río, tienen a la Virgen del Rosario como Patrona. En Corrientes la Virgen del Rosario es nuestra Patrona Fundadora. Y 456 años más tarde la Virgen del Rosario de San Nicolás, en revelación privada y aceptada por la Iglesia, le confirma a la Sra. Gladys de Motta su patronazgo sobre el río Paraná.
Gaboto fundó Sancti Spiritu el 27 de febrero de 1527, población cercana a la desembocadura del río Carcarañá a unos 60 kms al norte de la ciudad de Rosario y que actualmente se denomina Puerto Gaboto. En Sancti Spiritu se desarrolló una gran tarea con los aborígenes a quienes se enseñó y se cultivó el trigo y la cebada por primera vez en nuestra Patria. Se levantó una capilla atendida por el sacerdote García donde se veneraba una imagen de la Virgen María como Inmaculada Concepción. Se celebraba la Santa Misa, se administraban los sacramentos y se consagraban los matrimonios entre españoles y aborígenes.
Gaboto un gran explorador y con una inteligencia excepcional, habiendo tomado conocimiento de parte de naúfragos de la expedición de Solís, de las supuestas fabulosas riquezas de un Rey Blanco y de un lugar denominado Sierra de La Plata y que el lugar estaba en el norte, en una región denominada del Perú aún no conquistada, resolvió no cumplir con su misión de ir a las Islas Molucas a través del estrecho de Magallanes y remontó el Paraná en 1528 hasta llegar a la desembocadura del río Paraguay, allí viró a la derecha y recaló en un puerto natural, ubicado en nuestro territorio cercano a la zona denominada actualmente Perichón, que le dio el nombre de Santa Ana, a poca distancia de un caserío llamado Casas de Yaguarón, nombre del cacique.
Miembros de su expedición exploraron las lagunas y esteros del lugar llegando hasta el Iberá, a todo se denominó también Santa Ana.
El cacique Yaguarón y sus seguidores eran de índole pacífica y hospitalaria y recibieron bien a los españoles. Gaboto trajo los primeros sacerdotes franciscanos que desde 1528 sembraron las primeras semillas de evangelización en la zona denominada Santa Ana o Yaguarí, prevaleciendo una sentida devoción a María Inmaculada”.
(Diario El Litoral de Corrientes 12/08/2012: Santa Ana y Sebastián Gaboto, un pueblo con historia. Autor:Dr. Juan José Ramón Laprovitta)

En el portal de la HISTORIA OFICIAL DE LA PROVINCIA DE CORRIENTES dice “En diciembre del año 1527, Sebastián Gaboto, navegante veneciano al servicio deEspaña, descubrió el Río Paraná y, el 31 de marzo de 1528, elRío Paraguay, siendo, por lo tanto, el primero que avistó lacosta este de Corrientes”.

Más documentos correntinos corroboran que Gaboto fue el primer europeo en avistar sus costas y entablar relaciones con sus pueblos originarios. El primer europeo que pasó frente al lugar ocupado por la ciudad de Corrientes fue Sebastián Gaboto.
En 1528 exploró los ríos Paraná y Paraguay y, apremiado por el hambre, recibió oportunos auxilios de un poderosos caudillo guaraní llamado Yaguarú o YAGUARON, como asegura el historiador don Manuel F. Mantilla. Este cacique tenía su área de dominación en las inmediaciones del actual pueblo de Itatí” (DIARIO DN11 Corrientes)

En síntesis NO CABEN DUDAS, Sebastián Gaboto además de fundar el Primer Pueblo Europeo en el Río de la Plata (Sancti Spíritus), fue el descubridor el Río Paraná y el Primer Europeo en avistar las costas de Corrientes entablando relación fluída y amistosa con el pueblo guaraní, además de fundar el Puerto natural de Santa Ana (antecedente directo de la actual ciudad de Itatí). Otro galardón más para su expedición.